miércoles, 2 de enero de 2008

y luego?

Odio esa sensación, la de sentir que algo maravilloso se acaba.

Por triste que pueda parecer,me estoy refiriendo a lo que siento respecto a una buena película, un buen libro, o en los últimos tiempos al capitulo de una buena serie.

En concreto, sirva como ejemplo de muchas series, películas y libros, lo que sentía viendo la primera temporada de LOST. Esa sensación de la que hablo dejó de ser algo extraordinaro para convertirse en lo habitual. Le doy al "play", contengo la respiración a la espera de que realmente haya un capitulo y no cualquier otra cosa o simplemente nada de nada (alguna vez me ha pasado, y esa es otra de las sensaciones que, probablemente me ha quitado, sino años, al menos si unos cuantos días de vida), y empieza el capitulo.

Me meto en la historia, todo va bien, llevo un cuarto de hora, y de repente, un parpadeo, y van veinte minutos, otro parpadeo y son veinticinco. Sin darme cuenta al capitulo le quedan 10 minutos, o cinco, me da igual, el caso es que se va a acabar.

Y lo paro, sí, lo paro. "Joder, se va acabar" pienso, "y luego que?" me pregunto, sabiendo la respuesta: una semana esperando una nueva historia, un nuevo consuelo al vacío provocado.

Y le doy de nuevo al "PLAY", porque sé que haga lo que haga, esa sensación de desasoiego no se va a marchar. Y el capitulo termina, y me quedó delante de la pantalla, con una tristeza tonta, pues anda coja de razones.

Sin embargo, quizas no es tonta esa tristeza, quizas es el resultado de saborear algo bueno, ya sea un libro, una pelicula, un amanecer, un helado, una caricia improvisada o un recuerdo desempolvado, sabiendo de antemano que si lo bueno dura poco, lo muy bueno tiene que durar menos aun.

Y luego qué?

Esperar una nueva experiencia, aun sabiendo que cuanto más saboreas más sabores corres el riesgo de añorar.